Durante los primeros minutos, el dominio brasileño no aparecía en el terreno de juego. Sin embargo, la sorpresa mayor llegó exactamente al minuto 29. El jugador japonés K. Sano anotó un tanto que enmudeció por completo el estadio.
Este sorpresivo gol ocurrió a consecuencia de un grave error defensivo. Un pase impreciso de Danilo permitió que Sano recuperara el balón en una zona de peligro. De inmediato, el atacante nipón ejecutó un disparo certero hacia la portería para abrir el marcador. Por lo tanto, Brasil se vio obligado a marcharse al descanso con la necesidad de replantear su estrategia urgentemente.
La reacción brasileña en la segunda mitad
Después de la pausa, el equipo dirigido por Carletto Ancelotti mostró una cara totalmente distinta. En lugar de caer en la desesperación, buscaron el arco rival con mayor inteligencia. Más tarde, la figura de Casemiro emergió dentro del área. El experimentado mediocampista conectó un potente cabezazo que igualó las acciones a un gol por bando.
Mientras tanto, el reloj avanzaba inexorablemente y el empate parecía el destino final del partido. Pero, justo cuando el encuentro agonizaba, llegó la magia. Al minuto 90+6, Martinelli desató la locura total al marcar el gol de la victoria. El arquero japonés, Zion Suzuki, intentó reaccionar, aunque no pudo atajar el potente disparo. Es decir, Brasil selló un triunfo dramático en el último suspiro del compromiso.
Las decisiones de Ancelotti y el próximo reto
Justo después del pitazo final, la prensa deportiva analizó las decisiones tácticas del cuerpo técnico. Por ejemplo, los periodistas le preguntaron directamente a Ancelotti el motivo por el cual no utilizó a Neymar. El entrenador italiano respondió con total naturalidad. Él confesó que tenía pensado ingresar al astro brasileño en un eventual tiempo extra.
Por consiguiente, la plantilla ya enfoca sus energías en la siguiente fase del torneo. El próximo partido de la selección será en los octavos de final. Este crucial duelo se disputará el domingo 5 de julio. Allí, la verdeamarela se medirá frente al ganador de la llave entre Costa de Marfil y Noruega.
El peso histórico de una leyenda del fútbol
Ciertamente, Brasil carga con el cartel de favorito en cada fase eliminatoria que disputa. La selección brasileña es la más exitosa en toda la historia de la Copa Mundial de Fútbol. Además, ostenta el honor de ser la única nación que ha participado en absolutamente todas las ediciones de esta justa mundialista.
Sin duda, su vitrina de trofeos intimida a cualquier rival. Conquistaron el campeonato mundial en cinco oportunidades distintas: 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002. También, alcanzaron el subcampeonato en dos dolorosas ocasiones durante los años 1950 y 1998.
En conclusión, el combinado de Brasil mantiene el mejor desempeño general en los registros de la Copa del Mundo. Tienen un récord asombroso de 76 victorias tras 114 partidos jugados. Es más, acumulan 247 puntos en la tabla histórica, poseen una impresionante diferencia positiva de 129 goles y apenas registran 19 derrotas. Definitivamente, son los reyes absolutos de esta competición.
















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