El dominio de Mason Miller en este inicio de campaña impresiona a los analistas de las Grandes Ligas. El lanzador registra una actuación impecable con el equipo de los Padres de San Diego. De inmediato, sus actuaciones lo colocan en la conversación por el premio Cy Young en la Liga Nacional.
Durante la pasada contienda, el serpentinero llegó al conjunto californiano mediante un traspaso desde los Atléticos de Oakland a cambio del prospecto dominicano Leo De Vries. En esa etapa, Miller logró 22 rescates en total: 20 con el combinado de los Atléticos y dos con la escuadra de los Padres.
Sin duda, el nivel del lanzador formado en Bethel Park High School en Bethel Park, Pennsylvania, ha alcanzado una excelencia notable. En lo que va de temporada, el relevista ya suma 17 juegos salvados. De hecho, en apenas 11 partidos, el diestro acumula 11.1 entradas lanzadas con ocho salvamentos y una efectividad de 0.00. Asimismo, destaca con 27 ponches otorgados, lo que equivale a una cifra de 21.4 abanicados por cada nueve episodios.
La sombra histórica de Eric Gagné y el premio Cy Young
Debido a estas cifras, su rendimiento inicial solo se compara con la histórica labor del canadiense Eric Gagné en la temporada de 2003. Del mismo modo que el cerrojo canadiense brilló con los Dodgers de Los Ángeles, Miller exhibe un dominio absoluto desde el montículo.
En aquella oportunidad, Gagné ganó el Premio Cy Young tras lograr 55 salvamentos consecutivos sin fallar. Por esta razón, se convirtió en el primer relevista en obtener la distinción desde el año 1989, registrando una efectividad de 1.20 en 77 apariciones.
Sin embargo, la temporada apenas empieza y aún falta mucho camino por recorrer. Aun así, el rendimiento de Mason Miller es digno de evaluación para los máximos galardones individuales. Como resultado, el relevista continúa construyendo una actuación inolvidable para la franquicia de San Diego.













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